El teckel, más conocido como perro salchicha, es una raza que funciona muy bien como mascota gracias a su pequeño tamaño y su carácter tranquilo. Pero también ha sido utilizado tradicionalmente como perro de caza.

Su espíritu tenaz y su físico tan particular son las razones por las cuales es muy apreciado para cobrar piezas de caza menor, aunque también un quebradero de cabeza para sus propietarios.

Por un lado, la larguísima espina dorsal le hace propenso a sufrir hernias discales, por lo que la prevención es indispensable: no debe saltar, ni subir o bajar escaleras; y hay que saber cómo tenerlo en brazos. Por otra parte, la proverbial testarudez de los perros salchicha solo se puede contrarrestar si se les enseña bien desde que son cachorros lo que está permitido y lo que no.

Por lo demás, el teckel no requiere grandes cuidados: una alimentación equilibrada, mucho ejercicio y cepillarle el manto con un cepillo o un guante de crin, según si tiene el pelo largo, corto o duro.

 

Quizá el nombre no te suene demasiado, pero el Bichón Maltés es uno de los perros pequeños más coquetos y, por ende, codiciados. De pelaje blanco y brillante, no pesa más de 4 kilos y puede vivir hasta quince años.

Se trata de un perro perfecto para los niños, ya que posee un carácter alegre y juguetón. Además, se adapta muy fácilmente a todo tipo de cambios. Si tienes una familia con hijos, pequeños o adolescentes, nos atrevemos a decir que es el perro que necesitas.

¿Ventajas? No necesita realizar mucho ejercicio; con un paseo diario a un lugar cercano es más que suficiente. Eso sí, debido a lo pequeños que son, te aconsejo que intentes que se relacionen con otros perros lo antes posible, para que cuando crezcan no se sientan amenazados.

No admiten bien la comida de los humanos (nunca les des chocolate) y comen aproximadamente 100 gramos de pienso diario, por lo que su mantenimiento tampoco resulta caro. Eso sí, debes cepillarles el pelo con regularidad y limpiarles los lagrimales para evitar posibles infecciones.